Popurri, popurri
Feb. 9th, 2005 06:04 pmHoy tengo 3 cosas que contar. Y para que no se me olvide ninguna voy a numerarlas:
Que Mulder y Scully se querían supongo que no es un secreto para nadie. Al menos yo lo sabía desde la primera temporada. Nunca entendí a los Noromos, de echo no creo haber conocido nunca a ninguno. Lo más parecido era mi amigo Kas, que cuando su hermana y yo poníamos el mode Fangirlero histérico, ponía los ojos en blanco y nos enfrentaba a la "cruda" realidad: "Es que si se enrollan, luego ¿qué será de la serie? No me los imagino yo en la típica casita de vallas blancas y con un par de guajes." Pero nosotras ni caso. Y nos pasabamos semana tras semana esperando "E L B E S O". "¿Lo has visto? En la pelicula parece que finalmente se besan, lo ví en el trailer" (y luego se nos olvidó llevar el insecticida contra las abejas al cine); "Que sí, que esta semana parece que sí que se besan ¿No viste el anuncio de telecinco?" (y luego te topabas con un Small Potato cualquiera); Y así, frustración tras frustración.
Y yo creo que es a ese continuo estado de frustración al que yo culpo de que no me enterase de nada. ¿Qué? ¿Nunca has oido que la frustración sexual es muy mala?
Y hace cosa de un año fue cuando me dí cuenta que no entendía nada. Estaban emitiendo la sexta temporada de "Estreno" en FOX y como había algunos capítulos que no había visto (y otros muchos que ya no recordaba) la estaba disfrutando como una guaja. El momento exacto en el que me di cuenta de que no me enteraba de una fue cuando emitieron el episodio de las setas gigantes (o champiñones alucinógenos, que ahora mismo no recuerdo cómo se titulaba). Recordaba ese episodio por culpa de que había sido uno más de esos capitulos que habían aumentado mi frustración. "¿La fantasía más salvaje de Mulder es que Scully le de la Razón?" Pufff!! Pero cuando lo volví a ver el año pasado, mientras me preparaba a lanzar mis exclamaciones de frustración habituales, me di cuenta que ese es uno de los episodios más shippers de toda la serie. Se ha comentado hasta la saciedad lo de que la relación de Mulder y Scully estaba basada en la fe y la confianza, frases como "No me jugaría mi carrera por nadie más" o "Eres la única en la que confío" son clásicos. Pero lo que yo descubrí en ese capítulo iba más allá. Hablaba de necesidad. De cuanto se necesitaban el uno al otro. De que sin el otro estarían perdidos. Él necesita que alguien le ponga los pies en la tierra, que le enfrente a la realidad y ella necesita que desafíen su mente racional y científica que la obliguen a ir un poco más allá, sólo un poco más allá cada vez.
Y así, fue como uno de los capítulos que menos me gustaba (y más me había cabreado en su día) se convirtió en uno de mis favoritos.
Y claro, cuando vi la septima temporada por primera vez, concretamente All Things, evidentemente no entendí nada. Y evidentemente me cabreé un montón. Pensé que me estaban tomando el pelo. Al principio te hacen creer que se han acostado para que luego sea que simplemente ella se durmió en el sofá. Claro, no me paraba a pensar que en los fundidos en negro siempre sucede algo. Que no tenían (bueno sí que tenían pero no querían) que enseñarnoslo todo y como en los siguientes capítulos tampoco se menciona nada... abiertamente.
Y con el cabreo me perdí los detalles.
No sólo de All Things, que ahí es cuestión de opiniones, sino en los siguientes episodios. Por ejemplo, el comentario de Mulder (en el episodio aquel de los Dobles que se llevaban a matar) sobre los agentes que se han pegado que llevaban 7 años de compañeros y "no había nada romántico entre ellos, por si te lo estabas preguntando" y más que el comentario es el tono de pitorreo de él, y la cara de "no te pases" de ella.
O el final de Hollywood AD en el que se van cogidos de la mano. Otras veces se habían cogido la mano, de echo, les hemos visto a menudo hacer manitas. Pero por lo general siempre había una cama de hospital, ambulancia o gran tragedia de por medio. En este caso, se cogían la mano de forma natural, espontanea, por puro y simple placer. Son jóvenes, están juntos y tienen la tarjeta del FBI para disfrutar de la noche de Los Angeles. Uno no se va de juerga con un compañero de trabajo cogido de la mano, por muy buenos amigos que sean.
Y otro detalle que se me había pasado está al principio de Je souhite (ya sabes, el de la genio). Scully entra en el despacho, muy sonriente, quizás excesivamente sonriente. Y con cara de picardía. Ves que está a punto de decirle algo a Mulder, cuando se da cuenta que no está solo en el despacho y pone una cara de "UPPS" que no se puede aguantar. Es la primera vez que veo que Scully se lleve un cortazo porque descubra que hay alguien en su despacho. Y no sería lógico a menos que estuviese a punto de decir (o de hacer ;p )algo totalmente impropio entre dos agentes del FeBeÍ en horario de oficina.
Mi teoría sobre por qué antes no entendía nada y ahora sí, le echa la culpa al Fanfic. Cuando veía Expediente X en su día, no tenía conexión a internet. Para mí internet sólo era "eso" que utilizaban los Pistoleros para averiguar cualquier cosa (creo que ellos fueron los inventores de Google). Así que no sabía ni lo que era el Fanfic, ni las posibilidades que este abría. Por lo que sólo tenía lo que Chris Carter nos ofrecía con cuenta gotas. Y yo estaba frustrada. Muy frustrada. Terriblemente frustrada. Después descubrí el mundo del FF y sobre todo del NC-17. Mulder y Scully, no sólo se besaban, sino que tenían sexo. Y casi siempre era coherente (ya sabes, en el mundo de FF hay de todo) y la frustración fue desapareciendo. Y no sólo alivió la tensión sexual, sino que también me entrenó para fijarme en los detalles. Porque descubrí que la gente es capaz de escribir un inmenso WIP a partir de una frase, o de una mirada o de un gesto que le llamase la atención al autor.
Y esta, es la historia de cómo yo no entendía nada de nada, aunque siempre haya sabido que se querían. Por cierto, que la canción descargable de hoy (Petroleros de Revolver) siempre me ha recordado la relación entre Mulder y Scully y la verdad es que no sé por qué.
Ya sé, ya sé, ahora mismo debería estar destripando los dos primeros episodios de la 8ª que se estrenó este lunes, pero es que aún no he terminado de verlos. Ya sabes, carnaval. Vestirse de Gatita con Botas lleva su tiempo. Así que, una que es chica prevenida, grabó los dos episodios y sólo necesita un ratito para verlos (probablemente esta noche durante el partido de la selección). Además,
aitnac, en su entrada de ayer, ya ha dicho todo lo que hay que decir sobre Doggett (al que mis padres ya han bautizado como Mejuto y me temo que el pobre no va a poder quitarse el san benito de encima,aunque yo no les vea el parecido por ningún lado). Se puede decir más alto, pero no más claro.
Así que pasemos al siguiente tema:
2.- El iconear y el rascar todo es empezar
Ya sé que hace mucho que no pongo iconos, y como ya tengo unos cuantos (de antes de la mudanza y de después) he pensado que ya era hora de mostrarlos.
Supongo que ya sabes que yo soy una más de las abducidas por el Maurader!Crack de
irati. Y evidentemente he sido incapaz de resistirme ha crear algunos iconos. Alguno ya se lo habrás visto puesto a
irati, pero supongo que a ella no le importará que lo uses:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
Y ahora algunos de temas varios:
7.
8.
9.
10.
11.
12.
Y este lo hice para el cumpleaños de
sebaspetry. Que ya que estamos, puedes pasarte por su diario y felicitarle por sus recién estrenados 15 años (en los que ya ha visto más mundo del que yo jamás veré).
13.
Y finalmente pasemos al ultimo tema de la entrada (que ya está quedando elefantiásica):

Capitulo 4
Era el momento de dar el siguiente paso del plan. Tenía que sufrir por todo lo que había hecho. Por todo lo que le había hecho a ella. Pero, por un instante, viéndole allí tumbado, desvalido y a su merced, sintió un resquicio de compasión. Quizás todo podía haber sido diferente. Quizás su historia podía haber seguido otro rumbo, otro camino mejor... para todos. Pero nunca les dieron una oportunidad.
Aunque enseguida recordó toda la sangre... todo el dolor... toda esa muerte... Y supo que tenía que llevar a término lo que había empezado.
Tomó su forma humana y comenzó a recitar las palabras. Era momento de que sufriese. De que sintiese el mismo dolor que él había causado.
- Por la sangre derramada. Ha llegado la hora del castigo a tus crímenes. Por la luna negra. El mal que causaste te será multiplicado. Por el fuego eterno. No habrá descanso para tu alma maldita. Por lo cuatro elementos esenciales. Hágase como yo pido.
Posó sus manos sobre la frente de Cole y repitió por tres veces el conjuro, cada vez con la voz más quebrada por las lágrimas que le atenazaban la garganta. Él tenía que saber. Él tenía que sufrir todo lo que ella había sufrido.
-No habrá piedad, si él no la tuvo –murmuró antes de retornar de nuevo a metamorfosearse en gata.
**************************************
-¡Estás aquí, Bolita! –susurró Phoebe entrando al cuarto –Papá Cole no se encuentra bien. Vamos, dejémosle descansar.
Y dicho esto cojió a la gatita y se dispuso a salir con una expresión preocupada en el rostro. Algo no iba bien, aquello no era normal. En el quicio de la puerta, la retuvo la voz de Cole. Parecía estar delirando aunque no conseguía entender lo que decía. Se acercó a la cama y se sentó en el borde, acercando su oído a los labios de su marido.
-Al... Alma.. no, Alma... Lo sabías... Alma... Lo hice... culpa... mi culpa... Alma...
-No sé qué hacer. Sé que algo le está atacando. –Decía Phoebe a sus hermanas mientras ojeaba frenética el Libro de las Sombras. –Tiene que haber algo aquí que le ayude.
-Tranquilizate, Phoebe. Seguro que descubrimos que le ocurre. –Le dijo Paige, mientras le pasaba un brazo por los hombros.
-Podríamos empezar por realizar un conjuro o una poción de protección. Creo recordar... –Piper arrebató el Libro de las manos de su hermana y lo abrió por la página que buscaba. –Sí, aquí está. Esto creo que nos servirá. “Poción contra el mal que nos hacen”.
-¡Aich! Qué nombre más poco imaginativo. –dijo Paige.
-Poco imaginativo, pero parece que puede funcionar. Es un tanto limitado, sus efectos sólo duran 24 horas, pero al menos nos dará más tiempo para averiguar que es lo que ocurre.
-¿Podeis encargaros vosotras? Yo... quiero quedarme con él. –apenas murmuró Phoebe mientras salía del ático en dirección a su cuarto.
Se tumbó en la cama a su lado y lo abrazó y acunó como si se tratase de un bebé. No estaba acostumbrada a verlo tan desvalido y realmente... ¡NO quería acostumbrarse! Él siempre era el fuerte, el seguro. Acarició su rostro con ternura y le secó el sudor de la frente. No quería llorar. Ahora era ella la que tenía que ser fuerte por los dos. Acababa de descubrir que nunca podría darle un hijo y casi lo tenía asumido, pero no se resignaba a rendirse ante la posibilidad de perderlo a él.
-No podeis ser tan crueles. Si esto es una prueba del destino, no tiene maldita la gracia.-Dijo con rabia contenida.
En ese momento Cole abrió los ojos y le dirijió una mirada vidriosa por la fiebre.
-Alma... Lo siento... Mi... mi culpa. Yo fui... por mi culpa... Alma, te quiero.
Phoebe estaba perpleja y furiosa. Allí estaba, sufriendo como una condenada por él y él pensando en otra.
En ese momento entraron sus hermanas en el cuarto. Paige traía en su mano una botellita rosa con algo que olía a mil demonios.
-Siento haber tardado tanto. Si no hubiese tenido que estar peleandome con la futura mamá aquí presente para que no se comiera los ingredientes, hubiesemos terminado primero.
-Yo no tengo la culpa de que al pequeñín le encante la raiz de madreselva. Y la verdad, tendríais que probarla. Está muy buena. –Dijo Piper mientras mordisqueaba un trocito de raiz.
Paige respondió al comentario de su hermana mayor con un suspiro de resignación y después se hacercó a Phoebe y le entregó la poción.
-Haz que se la beba, antes de que se enfríe o no funcionará.
Phoebe lo hizo y, no sin cierto esfuerzo, consiguió que Cole bebiese hasta la última gota del apestoso brebaje. El efecto fue casi instantaneo. Como si despertase de un profundo sueño, abrió los ojos y sonrió levemente.
-Phoebe, amor mío. –Dijo alargando su mano para acariciar el rostro de su mujer.
-No me vengas ahora con eso de “amor mío”. –Le recriminó ella apartando su mano. -¿Quién es Alma?
Continuará....
Bueno, y como se suele decir. Lo bueno si breve... Ay, no, este refrán no hoy no me ha quedado una entrada cortita, precisamente. Así que simplemente:
Besos,
Lux.
Edición de ultima hora:
->Los de Gmail se han vuelto realmente locos. Ahora mismo tengo unas cuarenta y nueve invitaciones. Así que seas quién seas (lurker, habitual, o simplemente si pasabas por aquí), dejame una dirección de correo y te enviaré una invitación. Ni siquiera tienes que hacerme la pelota :P
->Pásate por aquí y vota por el icono que más te guste. Es gratis, fácil y no te llevará más de 10 minutos y a cambio nos harías un gran favor a los de
making_icons.

Estoy: Romanticona
Escucho: Petroleros (Revolver)
Que Mulder y Scully se querían supongo que no es un secreto para nadie. Al menos yo lo sabía desde la primera temporada. Nunca entendí a los Noromos, de echo no creo haber conocido nunca a ninguno. Lo más parecido era mi amigo Kas, que cuando su hermana y yo poníamos el mode Fangirlero histérico, ponía los ojos en blanco y nos enfrentaba a la "cruda" realidad: "Es que si se enrollan, luego ¿qué será de la serie? No me los imagino yo en la típica casita de vallas blancas y con un par de guajes." Pero nosotras ni caso. Y nos pasabamos semana tras semana esperando "E L B E S O". "¿Lo has visto? En la pelicula parece que finalmente se besan, lo ví en el trailer" (y luego se nos olvidó llevar el insecticida contra las abejas al cine); "Que sí, que esta semana parece que sí que se besan ¿No viste el anuncio de telecinco?" (y luego te topabas con un Small Potato cualquiera); Y así, frustración tras frustración.
Y yo creo que es a ese continuo estado de frustración al que yo culpo de que no me enterase de nada. ¿Qué? ¿Nunca has oido que la frustración sexual es muy mala?
Y hace cosa de un año fue cuando me dí cuenta que no entendía nada. Estaban emitiendo la sexta temporada de "Estreno" en FOX y como había algunos capítulos que no había visto (y otros muchos que ya no recordaba) la estaba disfrutando como una guaja. El momento exacto en el que me di cuenta de que no me enteraba de una fue cuando emitieron el episodio de las setas gigantes (o champiñones alucinógenos, que ahora mismo no recuerdo cómo se titulaba). Recordaba ese episodio por culpa de que había sido uno más de esos capitulos que habían aumentado mi frustración. "¿La fantasía más salvaje de Mulder es que Scully le de la Razón?" Pufff!! Pero cuando lo volví a ver el año pasado, mientras me preparaba a lanzar mis exclamaciones de frustración habituales, me di cuenta que ese es uno de los episodios más shippers de toda la serie. Se ha comentado hasta la saciedad lo de que la relación de Mulder y Scully estaba basada en la fe y la confianza, frases como "No me jugaría mi carrera por nadie más" o "Eres la única en la que confío" son clásicos. Pero lo que yo descubrí en ese capítulo iba más allá. Hablaba de necesidad. De cuanto se necesitaban el uno al otro. De que sin el otro estarían perdidos. Él necesita que alguien le ponga los pies en la tierra, que le enfrente a la realidad y ella necesita que desafíen su mente racional y científica que la obliguen a ir un poco más allá, sólo un poco más allá cada vez.
Y así, fue como uno de los capítulos que menos me gustaba (y más me había cabreado en su día) se convirtió en uno de mis favoritos.
Y claro, cuando vi la septima temporada por primera vez, concretamente All Things, evidentemente no entendí nada. Y evidentemente me cabreé un montón. Pensé que me estaban tomando el pelo. Al principio te hacen creer que se han acostado para que luego sea que simplemente ella se durmió en el sofá. Claro, no me paraba a pensar que en los fundidos en negro siempre sucede algo. Que no tenían (bueno sí que tenían pero no querían) que enseñarnoslo todo y como en los siguientes capítulos tampoco se menciona nada... abiertamente.
Y con el cabreo me perdí los detalles.
No sólo de All Things, que ahí es cuestión de opiniones, sino en los siguientes episodios. Por ejemplo, el comentario de Mulder (en el episodio aquel de los Dobles que se llevaban a matar) sobre los agentes que se han pegado que llevaban 7 años de compañeros y "no había nada romántico entre ellos, por si te lo estabas preguntando" y más que el comentario es el tono de pitorreo de él, y la cara de "no te pases" de ella.
O el final de Hollywood AD en el que se van cogidos de la mano. Otras veces se habían cogido la mano, de echo, les hemos visto a menudo hacer manitas. Pero por lo general siempre había una cama de hospital, ambulancia o gran tragedia de por medio. En este caso, se cogían la mano de forma natural, espontanea, por puro y simple placer. Son jóvenes, están juntos y tienen la tarjeta del FBI para disfrutar de la noche de Los Angeles. Uno no se va de juerga con un compañero de trabajo cogido de la mano, por muy buenos amigos que sean.
Y otro detalle que se me había pasado está al principio de Je souhite (ya sabes, el de la genio). Scully entra en el despacho, muy sonriente, quizás excesivamente sonriente. Y con cara de picardía. Ves que está a punto de decirle algo a Mulder, cuando se da cuenta que no está solo en el despacho y pone una cara de "UPPS" que no se puede aguantar. Es la primera vez que veo que Scully se lleve un cortazo porque descubra que hay alguien en su despacho. Y no sería lógico a menos que estuviese a punto de decir (o de hacer ;p )algo totalmente impropio entre dos agentes del FeBeÍ en horario de oficina.
Mi teoría sobre por qué antes no entendía nada y ahora sí, le echa la culpa al Fanfic. Cuando veía Expediente X en su día, no tenía conexión a internet. Para mí internet sólo era "eso" que utilizaban los Pistoleros para averiguar cualquier cosa (creo que ellos fueron los inventores de Google). Así que no sabía ni lo que era el Fanfic, ni las posibilidades que este abría. Por lo que sólo tenía lo que Chris Carter nos ofrecía con cuenta gotas. Y yo estaba frustrada. Muy frustrada. Terriblemente frustrada. Después descubrí el mundo del FF y sobre todo del NC-17. Mulder y Scully, no sólo se besaban, sino que tenían sexo. Y casi siempre era coherente (ya sabes, en el mundo de FF hay de todo) y la frustración fue desapareciendo. Y no sólo alivió la tensión sexual, sino que también me entrenó para fijarme en los detalles. Porque descubrí que la gente es capaz de escribir un inmenso WIP a partir de una frase, o de una mirada o de un gesto que le llamase la atención al autor.
Y esta, es la historia de cómo yo no entendía nada de nada, aunque siempre haya sabido que se querían. Por cierto, que la canción descargable de hoy (Petroleros de Revolver) siempre me ha recordado la relación entre Mulder y Scully y la verdad es que no sé por qué.
Ya sé, ya sé, ahora mismo debería estar destripando los dos primeros episodios de la 8ª que se estrenó este lunes, pero es que aún no he terminado de verlos. Ya sabes, carnaval. Vestirse de Gatita con Botas lleva su tiempo. Así que, una que es chica prevenida, grabó los dos episodios y sólo necesita un ratito para verlos (probablemente esta noche durante el partido de la selección). Además,
Así que pasemos al siguiente tema:
2.- El iconear y el rascar todo es empezar
Ya sé que hace mucho que no pongo iconos, y como ya tengo unos cuantos (de antes de la mudanza y de después) he pensado que ya era hora de mostrarlos.
Supongo que ya sabes que yo soy una más de las abducidas por el Maurader!Crack de
1.
4.
Y ahora algunos de temas varios:
7.
10.
Y este lo hice para el cumpleaños de
13.
Y finalmente pasemos al ultimo tema de la entrada (que ya está quedando elefantiásica):

Capitulo 4
Era el momento de dar el siguiente paso del plan. Tenía que sufrir por todo lo que había hecho. Por todo lo que le había hecho a ella. Pero, por un instante, viéndole allí tumbado, desvalido y a su merced, sintió un resquicio de compasión. Quizás todo podía haber sido diferente. Quizás su historia podía haber seguido otro rumbo, otro camino mejor... para todos. Pero nunca les dieron una oportunidad.
Aunque enseguida recordó toda la sangre... todo el dolor... toda esa muerte... Y supo que tenía que llevar a término lo que había empezado.
Tomó su forma humana y comenzó a recitar las palabras. Era momento de que sufriese. De que sintiese el mismo dolor que él había causado.
- Por la sangre derramada. Ha llegado la hora del castigo a tus crímenes. Por la luna negra. El mal que causaste te será multiplicado. Por el fuego eterno. No habrá descanso para tu alma maldita. Por lo cuatro elementos esenciales. Hágase como yo pido.
Posó sus manos sobre la frente de Cole y repitió por tres veces el conjuro, cada vez con la voz más quebrada por las lágrimas que le atenazaban la garganta. Él tenía que saber. Él tenía que sufrir todo lo que ella había sufrido.
-No habrá piedad, si él no la tuvo –murmuró antes de retornar de nuevo a metamorfosearse en gata.
-¡Estás aquí, Bolita! –susurró Phoebe entrando al cuarto –Papá Cole no se encuentra bien. Vamos, dejémosle descansar.
Y dicho esto cojió a la gatita y se dispuso a salir con una expresión preocupada en el rostro. Algo no iba bien, aquello no era normal. En el quicio de la puerta, la retuvo la voz de Cole. Parecía estar delirando aunque no conseguía entender lo que decía. Se acercó a la cama y se sentó en el borde, acercando su oído a los labios de su marido.
-Al... Alma.. no, Alma... Lo sabías... Alma... Lo hice... culpa... mi culpa... Alma...
-No sé qué hacer. Sé que algo le está atacando. –Decía Phoebe a sus hermanas mientras ojeaba frenética el Libro de las Sombras. –Tiene que haber algo aquí que le ayude.
-Tranquilizate, Phoebe. Seguro que descubrimos que le ocurre. –Le dijo Paige, mientras le pasaba un brazo por los hombros.
-Podríamos empezar por realizar un conjuro o una poción de protección. Creo recordar... –Piper arrebató el Libro de las manos de su hermana y lo abrió por la página que buscaba. –Sí, aquí está. Esto creo que nos servirá. “Poción contra el mal que nos hacen”.
-¡Aich! Qué nombre más poco imaginativo. –dijo Paige.
-Poco imaginativo, pero parece que puede funcionar. Es un tanto limitado, sus efectos sólo duran 24 horas, pero al menos nos dará más tiempo para averiguar que es lo que ocurre.
-¿Podeis encargaros vosotras? Yo... quiero quedarme con él. –apenas murmuró Phoebe mientras salía del ático en dirección a su cuarto.
Se tumbó en la cama a su lado y lo abrazó y acunó como si se tratase de un bebé. No estaba acostumbrada a verlo tan desvalido y realmente... ¡NO quería acostumbrarse! Él siempre era el fuerte, el seguro. Acarició su rostro con ternura y le secó el sudor de la frente. No quería llorar. Ahora era ella la que tenía que ser fuerte por los dos. Acababa de descubrir que nunca podría darle un hijo y casi lo tenía asumido, pero no se resignaba a rendirse ante la posibilidad de perderlo a él.
-No podeis ser tan crueles. Si esto es una prueba del destino, no tiene maldita la gracia.-Dijo con rabia contenida.
En ese momento Cole abrió los ojos y le dirijió una mirada vidriosa por la fiebre.
-Alma... Lo siento... Mi... mi culpa. Yo fui... por mi culpa... Alma, te quiero.
Phoebe estaba perpleja y furiosa. Allí estaba, sufriendo como una condenada por él y él pensando en otra.
En ese momento entraron sus hermanas en el cuarto. Paige traía en su mano una botellita rosa con algo que olía a mil demonios.
-Siento haber tardado tanto. Si no hubiese tenido que estar peleandome con la futura mamá aquí presente para que no se comiera los ingredientes, hubiesemos terminado primero.
-Yo no tengo la culpa de que al pequeñín le encante la raiz de madreselva. Y la verdad, tendríais que probarla. Está muy buena. –Dijo Piper mientras mordisqueaba un trocito de raiz.
Paige respondió al comentario de su hermana mayor con un suspiro de resignación y después se hacercó a Phoebe y le entregó la poción.
-Haz que se la beba, antes de que se enfríe o no funcionará.
Phoebe lo hizo y, no sin cierto esfuerzo, consiguió que Cole bebiese hasta la última gota del apestoso brebaje. El efecto fue casi instantaneo. Como si despertase de un profundo sueño, abrió los ojos y sonrió levemente.
-Phoebe, amor mío. –Dijo alargando su mano para acariciar el rostro de su mujer.
-No me vengas ahora con eso de “amor mío”. –Le recriminó ella apartando su mano. -¿Quién es Alma?
Continuará....
Bueno, y como se suele decir. Lo bueno si breve... Ay, no, este refrán no hoy no me ha quedado una entrada cortita, precisamente. Así que simplemente:
Besos,
Lux.
Edición de ultima hora:
->Los de Gmail se han vuelto realmente locos. Ahora mismo tengo unas cuarenta y nueve invitaciones. Así que seas quién seas (lurker, habitual, o simplemente si pasabas por aquí), dejame una dirección de correo y te enviaré una invitación. Ni siquiera tienes que hacerme la pelota :P
->Pásate por aquí y vota por el icono que más te guste. Es gratis, fácil y no te llevará más de 10 minutos y a cambio nos harías un gran favor a los de

Estoy: Romanticona
Escucho: Petroleros (Revolver)